jueves, 26 de enero de 2017

¿Tu Qué? ¡Vete a la Mierda!



 ¿TU QUÉ? ¡VETE A LA MIERDA!

Si non e vero e ben trovato, el dicho italiano parece ser el leitmotiv de ciertos medios de comunicación de carácter satírico y paródico cuyas falsas noticias, con un punto de verosimilitud, aparte de provocar una sonrisa, han hecho dudar a más de un despistado. Especialmente divertido me pareció Tàpies reniega de su obra tras graduarse la vista. Sin embargo, habitualmente te encuentras con titulares cuya supuesta gracia no terminas de vislumbrar,  pero en las que, invariablemente, te hiela la sonrisa cuando descubres que no se trata de una broma, sino de una noticia real, como Rusia quiere que no sea delito pegar a la mujer una vez al año. Mayor perplejidad, aún si cabe, causa conocer que detrás de esta iniciativa está una mujer: la diputada Elena Mizulina, que opina que un hombre vaya a la cárcel por haber agredido a su esposa durante una discusión es algo que "va contra la familia".

No importa lo que ha pasado. Él es un hombre y usted lo ama. Él merece Lucky”, rezaba el cartel de la mencionada marca de perfume ilustrado con una imagen de una mujer con un ojo morado y un hombre con guantes de boxeo cuando la publicidad sexista era más que habitual. Esto ocurría a mediados del siglo pasado, pero la medida soviética se produce en pleno siglo XXI en un país donde el 40% de los crímenes violentos se producen dentro de la familia. Para terminar de arreglarlo, la idea cuenta con el beneplácito de la Iglesia Ortodoxa rusa,  que cree que el castigo corporal es disculpable si se hace con amor.

Difícil de entender que la comunidad internacional calle ante este y ante tantos otros casos. Según Amnistía Internacional una de cada tres mujeres ha sido golpeada, obligada a mantener relaciones sexuales o maltratada a lo largo de su vida, en muchos casos auspiciadas por una ley machista y retrógrada que lo permite.  Condenable y lamentable la destrucción del importantísimo patrimonio histórico por parte de los talibanes en Afganistán pero peor aun se antoja el estatus marginal otorgado a la mujer.

Las condenas, las concentraciones y los minutos de silencio que se suceden tras cada acto de violencia de género parecen servir de poco pues el número de víctimas de violaciones y asesinatos parecen no parar de aumentar diariamente en todo el mundo.

La solución esta en la educación, en una basada en valores de igualdad, sobre todo en desterrar de una vez por todas el artículo posesivo de las relaciones sentimentales: el “mi” mujer. Hacer ver a esos hombres que creen que las mujeres están ahí para servirlos, que son suyas por derecho, que una persona jamás es de otra.  ¿Tu qué? ¡Vete a la mierda!


Antonio Jesús García


Publicado en La Voz de Almería (26-1-17)


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