jueves, 29 de junio de 2017

Duelo de Damas


DUELO DE DAMAS

Cualquier cumbre política que se precie cuenta con un programa y agenda paralela de actividades para las consortes de los altos cargos, dedicando la prensa una especial atención a los modelos y complementos usados por éstas.  De Duelo de damas se calificó el encuentro entre la Princesa de Asturias, Letizia Ortiz, y la Primera Dama francesa, Carla Bruni, durante la primera visita de Estado del presidente, Nicolás Sarkozy en 2009.

Zapatos, sombreros, vestidos o cualquier tipo de atuendo es examinado con lupa, suponiendo ésta una presión añadida para ellas, mientras que sus partenaires no tienen que preocuparse lo más mínimo del suyo. Michelle Obama se quejaba de lo injusto de la situación revelando un curioso detalle: mientras ella sufría el estrés de la asistencia a estos eventos, su marido, el todo poderoso Barack Obama usó el mismo esmoquin durante ocho años en todas las cenas de estado a las que asistió sin que nadie reparase en este detalle.

Tras la elección de algún nuevo líder se impone el indagar sobre su pareja. Especialmente singular resulta el caso de Melania Trump, pues su figura ha originado una campaña en internet, medio en broma, medio en serio, de liberar a Melania (Free Melania); dando por sentado que, como mujer, la ex modelo eslovaca no es dueña de su destino y ocupa contra su voluntad su puesto como consorte en la Casa Blanca. Todos sabemos que la esposa de Emmanuel Macron es una profesora de francés, veinte años mayor que él y que tenía una vida anterior, con marido e hijos incluidos, hasta que lo conoció. Sin embargo, poco, o más bien nada, sabemos de la pareja de la canciller alemana Ángela Merkel.

Esta caduca y machista actitud no es sólo achacable al mundo de la política, sino que es extrapolable a cualquier evento público en general. En el mundo del espectáculo, en cada ceremonia o estreno, en cada alfombra roja, el interés se centra en los modelitos que lucen ellas y, si enseñan cacho mucho mejor, mientras  que ellos, al igual que Obama, con un traje de chaqueta tienen la papeleta solucionada.

La última reunión de la OTAN en Bélgica pasará a la historia por la foto de familia de los consortes. La estrella no fue Melania Trump, ni Brigitte Macron, ni ninguna otra esposa de los líderes allí reunidos, sino Gauthier Destenay, marido de Xavier Bettel, el primer ministro de Luxemburgo. Todo un hito que un jefe de gobierno hable abiertamente de su homosexualidad, y comparta con su pareja  las grandes citas mundiales. Pero seguro que nadie comentó su atuendo.



Antonio Jesús García

Publicado La Voz de Almería (29-6-17)


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