jueves, 28 de noviembre de 2013

Trescientos Cuarenta y Tres Cretinos



TRESCIENTOS CUARENTA Y TRES CRETINOS

Este es el número de intelectuales franceses que han firmado y publicado un manifiesto a favor de la prostitución bajo el lema No Toques a mi Puta. El manifiesto de 343 Cabrones. Imagino deben hacer referencia, aunque el texto no lo aclara, a sólo ese menos del 10% que la ejercen por su propia voluntad y excluye a esa inmensa mayoría de mujeres que lo hace bajo las condiciones más adversas.
Hay que ser infinitamente torpe, y no sé muy bien qué tipo de intelectual para manifestarse en esos términos e ignorar lo sórdido del negocio del sexo, nada oculto por otro lado y con continuas referencias en los medios de comunicación. Como curiosidad reseñar que uno de los firmantes es un humorista marido de la líder francesa del movimiento contra los matrimonios entre personas del mismo sexo. Aquí tenemos a Pérez-Reverte y su artículo Mujeres Como las de Antes que ilustra bien a las claras la catadura moral de este tipo de individuos, obviando reseñar además en el mismo que su admirada Ava Gardner probablemente no tendría con él ni para medio asalto.
No puedo dejar de relacionar tan lamentable hecho con la imperante moda de solicitar firmas y apoyo para las más variopintas causas. De dudosa eficacia además, pues un número determinado de firmas puede ser la coartada para un gobierno para promover una reforma de la que es partidario, mientras que un número diez veces mayor no representar aval suficiente para interferir en una dirección que no comulga con sus intereses.
Este tipo de peticiones alcanzan en la actualidad un estatus de nueva limosna, una firmita por caridad. Cualquier causa se antoja susceptible de solicitar tu adhesión, ya sea por la vieja fórmula del puñado de folios grapados en la barra de un bar o bien mediante las actuales plataformas digitales del tipo change.org. Llevándonos, a veces, a no alcanzar a saber muy bien a qué tipo de filantropía prestas tu rúbrica con tal de quitarte de encima al pelmazo de turno. Se ignora si entre los firmantes vecinos había alguno en esta tesitura.
Recuerdo un debate estético de la época de los 80 en torno a la línea clara, el estilo de dibujo de historietas perpetrado entre otros por Daniel Torres o Micharmunt, con claras referencias a la frialdad de Hergé y contra la que se posicionaron personalidades como Jordi Bernet o Juan Cueto. Una persona, al ser abordada por una cámara de televisión a la entrada del Salón del Cómic de Barcelona e instándole a pronunciarse a favor o en contra, salió por peteneras contestando: una  línea ha de ser siempre blanca y si es posible pura.

Antonio Jesús García.

Publicado La Voz de Almería 28-11-13



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